Sanciones por obligar a empleados a trabajar durante un ERTE

Sanciones por obligar a empleados a trabajar durante un ERTE

Muchas empresas se han acogido en estos meses a algunas de las modalidades del Expediente Temporal de Regulación de Empleo. Y algunas, con mal criterio, han optado por obligar a trabajar a empleados en ERTE de suspensión de contrato, o a prolongar su trabajo más allá de su horario a empleados en ERTE de reducción de jornada.

Se trata de una conducta que puede conllevar importantes sanciones, tanto en lo económico, tanto para el trabajador como para el empresario, como incluso penas de cárcel para este último desde el punto de vista penal.

 

Multas por obligar a trabajar a empleados en ERTE

Por un lado, la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS) tipifica como infracción muy grave “dar ocupación a los trabajadores afectados por la reducción de contratos o reducción de jornada, en el periodo de aplicación de las medidas de suspensión de contratos o en el horario de reducción de jornada comunicado a la autoridad laboral”.

Según el mismo texto, es también infracción muy grave “el falseamiento de documentos para que los trabajadores obtengan o disfruten fraudulentamente de prestaciones”. Y, en ambos casos, se entiende que “el empresario incurre en una infracción por cada uno de los trabajadores que hayan solicitado, obtenido o disfruten fraudulentamente de las prestaciones de la Seguridad Social”.

Cada una de las infracciones se castigan con multas de entre 6.251 y 187.515 euros, dependiendo de factores como la intencionalidad, el tamaño de la empresa, el número de trabajadores afectados, la cifra de negocios de la empresa o la cantidad defraudada.

Además, el Decreto-Ley 15/2020, de 21 de abril, aprobado durante el estado de alarma, endurece las sanciones a las empresas que recurren a este tipo de conductas, que junto a las sanciones anteriores deberán devolver a la Seguridad Social las prestaciones y exoneraciones de las que se ha beneficiado por sus trabajadores de forma indebida y abonar a los empleados la diferencia entre la prestación que cobraron del SEPE y lo que les corresponde por las horas realmente trabajadas.

 

Multas a los empleados por trabajar en ERTE

Pero, además de la responsabilidad del empresario, puede ocurrir que el fraude se haya realizado con la connivencia del empleado. En este caso, se trata también de una infracción muy grave, según el artículo 26 de la LISOS, que sanciona el “compatibilizar la solicitud o el percibo de prestaciones o subsidio de desempleo, así como la prestación por cese de actividad de los trabajadores autónomos, con el trabajo por cuenta propia o ajena”.

En el caso de los trabajadores, las sanciones que impone la LISOS consisten en la extinción y devolución del paro, e incluso la exclusión del derecho a percibir cualquier prestación económica durante un año.

 

Penas de cárcel por obligar a trabajar a empleados en ERTE

Además de las sanciones económicas, obligar a empleados a trabajar durante un ERTE es también un fraude a la Seguridad Social tipificado en el artículo 307 del Código Penal, que lo castiga con sanciones económicas y penas de entre seis meses y tres años de prisión y, en caso de que la cantidad defraudada supere los 50.000 euros, con penas de entre uno y seis años de cárcel.

La norma prohíbe igualmente a la empresa obtener subvenciones o ayudas públicas o gozar de incentivos fiscales de la Seguridad Social durante un periodo de tres a seis años.

En el caso de los trabajadores, el Código Penal no sanciona la conducta con penas de prisión, pero sí con una multa que asciende a seis veces lo percibido de forma indebida.

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