A finales de año es habitual para las empresas revisar las nóminas de los trabajadores para asegurarse de que todo está correcto antes de cerrar el ejercicio. Aunque a veces se deja para el último momento, hacer estos ajustes antes del 31 de diciembre puede evitar problemas fiscales, laborales y contables. Revisar a tiempo las nóminas permite que tanto la empresa como los empleados empiecen el nuevo año sin errores acumulados. A continuación te explicamos algunas de las situaciones en las que es conveniente revisar las nóminas de la plantilla antes de que acabe el año.
Cuando hay que corregir retenciones de IRPF
Uno de los motivos más comunes para ajustar nóminas es la retención del IRPF. A lo largo del año pueden producirse cambios en el salario o en las circunstancias personales del trabajador, como modificaciones familiares o situaciones de discapacidad. Si estos datos no se han actualizado, la retención aplicada puede ser incorrecta. Ajustarla antes de diciembre evita regularizaciones bruscas y ayuda a que la declaración de la Renta del empleado sea más equilibrada.
Cuando hay complementos que deben regularizarse
También conviene revisar las nóminas cuando existen complementos salariales variables, como comisiones, incentivos, horas extra, bonus o pluses por objetivos. Estos conceptos influyen en las cotizaciones y en el cálculo del IRPF, por lo que regularizarlos antes de que termine el año garantiza que las bases y retenciones reflejan los ingresos reales y que no queden cuantías pendientes para enero.
Cuando hay atrasos o pagos pendientes
En muchos casos, durante el año pueden haberse acumulado atrasos o pagos pendientes. Esto incluye subidas de convenio aplicadas tarde, diferencias salariales o errores en meses anteriores. Incorporar estos ajustes en diciembre permite cerrar el ejercicio correctamente, evitar nóminas de atrasos en enero y presentar los impuestos anuales sin tener que rectificarlos.
Cuando debes asegurar que el salario cumple con el convenio
Otro aspecto importante es comprobar que el salario cumple con lo establecido en el convenio colectivo. Revisar si se han aplicado correctamente los mínimos, los complementos y las pagas extra ayuda a evitar reclamaciones o problemas en caso de inspección. Un pequeño ajuste al final del año puede prevenir conflictos laborales y sanciones.
Cuando el trabajador ha tenido cambios laborales durante el año
Los cambios laborales que se produzcan a lo largo del año también requieren una revisión. Variaciones de jornada, cambios de categoría profesional, ascensos, reincorporaciones tras excedencias o situaciones de baja influyen en las bases de cotización, las retenciones y los derechos del trabajador. Revisar estos casos garantiza que todo se ha reflejado correctamente en nómina.
Cuando quieres planificar correctamente los costes laborales del nuevo año
Además, ajustar las nóminas de diciembre permite a la empresa conocer con precisión los costes laborales del año, planificar el presupuesto del ejercicio siguiente y evitar sorpresas en enero. Esta revisión final también reduce el riesgo de que aparezcan errores en los modelos fiscales o de Seguridad Social, como el 111, el 190 o las bases de cotización anuales.
Ajustar las nóminas antes del 31 de diciembre no es solo una cuestión administrativa:
es una forma de cerrar el año correctamente, evitar errores costosos y garantizar que tanto la empresa como los trabajadores empiezan el año siguiente sin problemas pendientes. Una pequeña revisión a tiempo ahorra reclamaciones, rectificaciones y trabajo extra en enero.
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