Skip to main content

Facturar 2.000 euros al mes y ganar 2.000 euros al mes son dos cosas muy distintas. Parece evidente, pero cuando alguien empieza a trabajar por cuenta propia es fácil hacer las cuentas pensando únicamente en lo que cobrará a sus clientes y olvidar todo lo que sale después: gastos del negocio, cuota de autónomos, IRPF y, en muchos casos, IVA.

Entonces, ¿cuánto hay que facturar realmente para quedarse con 2.000 euros netos al mes? No existe una cifra válida para todos, porque depende del tipo de actividad, los gastos y la situación fiscal de cada persona. Pero sí podemos hacer una estimación que permita entender qué números hay detrás.

De la facturación al dinero que realmente queda

Imaginemos un profesional que quiere disponer de 2.000 euros netos al mes, es decir, unos 24.000 euros al año para sus gastos personales. El primer error sería pensar que necesita facturar 24.000 euros. Antes de llegar a su bolsillo, de los ingresos del negocio habrá que descontar los gastos necesarios para desarrollar la actividad: gestoría, software, teléfono, material, alquiler, seguros, publicidad, desplazamientos o servicios profesionales, entre muchos otros.

La diferencia entre ingresos y gastos es mucho más importante que la facturación por sí sola. Un diseñador que factura 50.000 euros y tiene 8.000 de gastos puede encontrarse en una situación mejor que un comercio que factura 100.000 pero necesita gastar 75.000 para generar esas ventas.

Por eso, para saber cuánto necesita facturar un autónomo hay que empezar por conocer cuánto cuesta mantener su negocio.

La cuota de autónomos depende de los rendimientos

La segunda partida que hay que incorporar es la Seguridad Social. En 2026, los autónomos cotizan dentro de un sistema de tramos basado en sus rendimientos netos mensuales. La tabla comprende 15 tramos, desde rendimientos iguales o inferiores a 670 euros hasta los superiores a 6.000 euros mensuales. Por ejemplo, para rendimientos de más de 2.330 y hasta 2.760 euros mensuales, la base mínima de cotización en 2026 es de 1.356,21 euros. Para el siguiente tramo, de más de 2.760 a 3.190 euros, asciende a 1.437,91 euros.

Sobre la base correspondiente se aplican en 2026, entre otros, un 28,30 % por contingencias comunes, un 1,30 % por contingencias profesionales, un 0,90 % por cese de actividad, un 0,10 % por formación profesional y un 0,90 % por el Mecanismo de Equidad Intergeneracional.

Por tanto, hablar simplemente de una “cuota de autónomos de X euros” sin conocer los rendimientos no permite hacer un cálculo correcto.

El IRPF tampoco es igual para todos

Después aparece el IRPF, y aquí resulta todavía más difícil establecer una cantidad universal. El IRPF es un impuesto progresivo y el resultado final depende de los rendimientos obtenidos, los gastos deducibles, las circunstancias personales y familiares y la comunidad autónoma de residencia, entre otras variables. Además, no debe confundirse lo que un autónomo adelanta durante el año mediante retenciones o pagos fraccionados con el impuesto que finalmente le corresponde pagar.

Por eso, afirmar que basta con sumar un 15 % de IRPF a los gastos para calcular cuánto hay que facturar puede conducir a resultados engañosos.

Hagamos una cuenta aproximada

Podemos verlo mejor con un ejemplo. Supongamos un profesional que trabaja desde casa y tiene unos gastos de actividad de 500 euros mensuales entre gestoría, programas informáticos, teléfono, publicidad, seguros y otros servicios. Su objetivo es disponer finalmente de 2.000 euros netos al mes.

Si factura alrededor de 3.500 euros mensuales antes de IVA, ingresaría 42.000 euros al año. Restando 6.000 euros de gastos profesionales, quedarían 36.000 euros antes de considerar cotizaciones e IRPF. A partir de ahí habría que calcular la cuota correspondiente a la Seguridad Social y la tributación efectiva en IRPF según sus circunstancias.

Con estas hipótesis, una facturación en el entorno de 3.500-4.000 euros mensuales puede ser una referencia razonable para acercarse a 2.000 euros netos disponibles, pero no debe interpretarse como una cifra universal. Un profesional con apenas 150 euros mensuales de gastos podría necesitar facturar menos. Otro que pague un despacho, utilice vehículo, invierta en publicidad o necesite comprar materiales podría necesitar superar ampliamente los 4.000 euros.

El IVA no es un ingreso del autónomo

Hay otro detalle fundamental cuando hablamos de facturación. Si el profesional presta un servicio sujeto al tipo general del IVA y factura 3.500 euros más IVA, cobrará a sus clientes 4.235 euros. Pero eso no significa que haya facturado 4.235 euros como ingreso propio. Los 735 euros correspondientes al 21 % de IVA deberán incluirse en las liquidaciones correspondientes, descontando en su caso el IVA deducible soportado por la actividad.

Por eso, cuando se calcula cuánto necesita facturar un autónomo para alcanzar un determinado nivel de ingresos personales, las cifras deben manejarse normalmente sin IVA. Confundir el dinero que entra en la cuenta con los ingresos reales del negocio es una de las razones por las que algunos profesionales tienen problemas de tesorería cuando llega el momento de pagar impuestos.

Los gastos cambian completamente la respuesta

Pensemos ahora en tres actividades que persiguen exactamente el mismo objetivo de 2.000 euros netos mensuales. Un consultor que trabaja desde casa puede tener unos costes muy reducidos. Un fotógrafo quizá necesite equipos, seguros, vehículo y desplazamientos. Y un comerciante deberá comprar los productos que posteriormente vende. Los tres pueden acabar obteniendo el mismo rendimiento personal, pero la facturación necesaria será completamente diferente.

Esta es también la razón por la que comparar la facturación entre autónomos aporta relativamente poca información si no sabemos qué actividad realizan y cuáles son sus márgenes.

Tampoco todos los meses se facturan doce meses completos

Hay una última cuenta que suele olvidarse. Un autónomo puede querer ganar 2.000 euros cada mes, pero eso no significa necesariamente que pueda facturar durante doce meses al mismo ritmo. Hay vacaciones, enfermedades, semanas con menos actividad y sectores con una fuerte estacionalidad.

Si un profesional necesita 42.000 euros anuales de facturación pero sabe que solo podrá facturar de forma efectiva durante diez meses, su objetivo ya no será 3.500 euros al mes: tendrá que generar una media de 4.200 euros durante cada uno de esos diez meses. Lo mismo sucede con las horas de trabajo. No todas son facturables. Preparar presupuestos, captar clientes, realizar tareas administrativas o gestionar cobros también consume tiempo.

La cifra importante no es cuánto facturas, sino cuánto queda

Preguntar cuánto tiene que facturar un autónomo para ganar 2.000 euros tiene una respuesta necesariamente aproximada. Para un profesional con una estructura de costes reducida, pensar en unos 3.500-4.000 euros mensuales sin IVA puede servir como primera referencia, pero la cantidad puede variar considerablemente.

La forma correcta de calcularlo es hacerlo al revés: partir de los 2.000 euros netos que se quieren obtener, añadir la cotización, estimar la carga fiscal y sumar todos los costes necesarios para desarrollar la actividad.

Hacer esta previsión antes de fijar tarifas permite saber cuánto hay que vender, cuántos clientes hacen falta y si el modelo de negocio puede proporcionar realmente los ingresos esperados. Una asesoría de empresas puede realizar este cálculo con los gastos y circunstancias fiscales concretas de cada profesional y convertir una cifra aproximada en un objetivo de facturación mucho más realista.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Cookies de terceros

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.